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¿Que es la dependencia emocional?

Se trata de una vinculación afectiva permanente y excesiva con otra persona, que se asocia con una baja autoestima y que encubre carencias afectivas, estableciéndose por general relaciones destructivas. La dependencia emocional supone una dependencia psicológica que se manifiesta a través de una serie de comportamientos adictivos en una relación donde existe una asimetría de roles y/o subordinación ante la pareja, relegando a un segundo plano otros aspectos importantes de la vida como la familia, las relaciones sociales o las actividades personales.

En este sentido, la dependencia emocional conlleva emociones, pensamientos, motivaciones y comportamientos desproporcionados orientados a la búsqueda de la proximidad del otro para satisfacer las necesidades de afecto, seguridad y reconocimiento, dando lugar a emociones negativas tales como; síntomas ansiosos, depresivos, pensamientos obsesivos, alteraciones del sueño, relaciones de pareja desequilibradas y abandono de relaciones sociales y de ocio. Asimismo,  la dependencia emocional se asocia también a otras situaciones patológicas como consumo de sustancias, trastornos de la conducta alimentaria o ser víctima de maltrato físico o psicológico.

Como identificar a un dependiente emocional 

Todas las personas tienen cierto nivel de dependencia afectiva y no tenemos que olvidar que para relacionarse debemos tener un cierto grado de dependencia sana, si no, la relación termina siendo disfuncional y terminamos funcionando de forma individualista. El problema existe cuando una persona se deja controlar por esta necesidad de aprobación.

Hay algunas características en las que podemos fijarnos para evaluar si somos propensos a establecer relaciones de dependencia, por ejemplo:

  • Autoestima baja y condicionada por los demás.
  • Complacencia y evitación del conflicto.
  • Sentimientos de culpa.
  • Tendencia a anular nuestros propios deseos, favoreciendo los de la otra persona.
  • Necesidad de involucrar a otros en todas nuestras actividades o pedir su opinión ante cualquier decisión.
  • Miedo a la soledad.
  • Centrar la felicidad en nuestra pareja.
  • Estando en pareja, tener un miedo constante a perderla.
  • Necesidad de acceso al otro en todo momento.
  • Idealización del otro.
  • Sentimiento permanente de vacío que trata de compensarse en la relación de pareja.
  • Dificultad para abstraerse del ámbito de pareja.
  • Presencia de pensamientos obsesivos vinculados al ámbito de pareja.
  • Aislamiento social, ruptura con amigos y familiares.

Y… ¿Cuáles son sus causas?

Existen varias teorías y causas asociadas, pero acá te menciono algunas: 

  1. Cuidados Negligentes

Las causas de dependencia emocional remontan a las experiencias vinculares de la infancia marcadas por el abandono, la apatía, desconsideración o la indolencia de forma continuada, por parte de los cuidadores principales, y cuando fueron cubiertas fue gracias al cumplimiento de las expectativas que tenían los otros, por tanto el afecto se conseguía gracias a la adaptación a los deseos de los demás, instaurando la idea de qué el amor, la aceptación, el cariño y el afecto se consiguen por medio de la acomodación y el ajuste a las necesidades de los demás, afectando el desarrollo sano de la independencia y autonomía personal necesaria para establecer relaciones equilibradas. De esta manera, comienzan a configurarse esquemas desadaptativos tempranos de desconfianza o abuso, dando lugar a un pobre autoconcepto, idealización, búsqueda de necesidades insatisfechas en otras personas y uso de estrategias de sumisión como forma de evitar el abandono.

  1. Creencias Irracionales sobre las relaciones, el amor y el rol personal 

Otro factor importante son las creencias irracionales sobre las relaciones, creencias como que el amor significa desear estar en todo momento juntos o que los intereses personales, objetivos y valores son iguales que los de la otra persona y qué se debe estar siempre de acuerdo en todos los aspectos vitales, girando en torno a la unidad total, a la complementariedad o mito de “la media naranja”, a la omnipotencia del amor o la justificación de los celos, por ejemplo.

  1. Sobreprotección Parental

La sobreprotección por parte de algunos cuidadores principales constituye una modalidad de vinculación que no ofrece a los niños la capacidad de desarrollar su autonomía, interfiere en la construcción de su propia identidad. Y, una vez se han generado unos patrones de vinculación determinados, éstos tienden a mantenerse a lo largo del tiempo y a generalizarse a otros tipos de relación. De esta forma, la dependencia emocional de los progenitores que no ha sido bien tramitada, puede convertirse en el detonante de una relación de pareja disfuncional.

*Los dependientes emocionales, muchas veces, no son capaces de darse cuenta de los efectos que su dependencia tiene en su vida diaria y tienden a buscar una pareja con unas características muy concretas, como:

  • Una autoestima elevada, ya que compensa la falta de autoestima de la persona dependiente.
  • Un rasgo de manipulador, dominante o posesivo. Exigen cosas a su pareja, pero no aplican estas mismas normas a ellos mismos.
  • Un rasgo narcisista de personalidad.
  • Personas frías y distantes.
  • Hacia el exterior tienen encanto y sentido del humor.

Algunas consecuencias de la Dependencia Emocional

La dependencia emocional: trae consigo diferentes consecuencias a nivel personal, social y emocional tales como:

Relaciones inestables: fundamentalmente porque entran en un círculo de rupturas y reconciliaciones que no les permite avanzar en su relación.

Insatisfacción en la relación: normalmente se sienten insatisfechos con la relación. Ésta, es una fuente de frustración por un lado tener una relación es doloroso para ellos por miedo a perderla y el no tenerla también lo es por estar solo.

Disminución de la autoestima: El hecho de someterse a los deseos del otro les genera una sensación de ser poco importantes y se sienten como un elemento secundario en la relación, lo que les hace sentirse poco valorados y queridos.

Ansiedad: padecen procesos ansiosos que los acompañan de forma constante en su relación. La idea del abandono siempre está presente en su mente y por tanto se sienten amenazados y en peligro continuamente.

Empobrecimiento de la vida personal: cuando están en una relación ponen en un segundo plano otros aspectos de su vida y por tanto pierden apoyo social, también abandonan actividades individuales reforzantes qué equilibran el estado de ánimo. Si se produce la ruptura entran en un estado de abatimiento que no les permite seguir con sus rutinas habituales, toda su vida se paraliza.

Cómo combatir la dependencia emocional

El primer paso es conocer y aceptar nuestros rasgos de personalidad y hacernos conscientes que esta situación emocional no es sana a largo plazo.

Si reconoces que puedes ser una persona emocionalmente dependiente, te aconsejo redactar una lista de aquellas cosas que haces por amor o cariño y que no te perjudican como persona, y otro listado de aquellas cosas que haces o aguantas por el rasgo de dependencia emocional y si influyen muy negativamente en tu salud y bienestar.

Por otro lado, valora si has dejado de lado otras relaciones o amistades importantes, si has cambiado tus actividades drásticamente acomodándote a la de la otra persona, etc. También debes pensar si estás siendo tratad@ correctamente en esta relación o has experimentado sufrimiento.Si te has reconocido en los síntomas, y la dependencia emocional está afectando tu bienestar personal y emocional, lo mejor es buscar la ayuda de un profesional de la salud mental. Acudir al psicólogo te permitirá modificar los modelos relacionales interiorizados anteriormente, trabajar tus creencias y los roles de los miembros de la pareja, ayudándote a superar la dependencia, mejorar tu autoestima y recuperar su libertad.